Enrique Bostelmann

Portafolio

Espacios habitados

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De los cuatro puntos cardinales el primero es el viaje que convoca hacia el límite del mundo de las cosas mismas: los panteones de objetos, los desechos de áperos, vehículos, muebles mostrando a veces una desazón o una impaciencia, como si aun no acabaran de situarse donde están o aun no pudieran serenarse... Otro viaje cardinal es el viaje hacia la tierra misma, en la que todo termina y todo se eleva... el terrón seco se revela en color sepia: el centro del límite, nuestra memoria.

Pero hay otro punto cardinal: el del viaje al origen, al inicio de este sabio, potente de la creación, la otra presencia abarcante del mundo que no se aquieta, que respira interiormente, por lo que aveces el milagro irrumpe, la grandeza del arte de Enrique Bostelmann qe nos hace volver a descubrir el mundo. Volver a vivir en el mundo. Aquí.

Viaje al límite del mundo. Por Carlos Montemayor
1990

Caminante curioso, paseante por veredas recónditas, Bostelmann concentra su mirada en la creación de imágenes y la ampliación del generoso ejercicio de la fotografía.

Aquí entonces los sensibles registros de entornos crudos, de paisajes áridos a los cuales se adhiere una proyección de perfeccionamiento por al intervención gráfica del inquieto conquistador de esas extrañas visiones; por la acción de detalles de color impuestas a superficies contrastadas por los tonos del blanco y del negro.

Perfeccionamiento de un mundo que ha accedido al aliento del suave influjo poético. Bievenido Bostelmann que nos enseña sutilmente cómo todavía es posible alcanzar el lugar ideal.

Guillermo Santamarina
1994